Estrés durante el día, cenas de mil y una noche, cambio de estación, jefe nervioso, mujer enfadada… ¿quién sufre todo esto? ¡El estómago!
Sí, nuestro estómago “nos habla”, y si está molesto nos envía señales, en forma de molestias, que pueden ser diferentes y subjetivas para cada uno de nosotros. Distinguir entre los distintos trastornos no siempre es fácil y, en consecuencia, tampoco lo es encontrar la solución adecuada.
Identifiquemos, pues, el problema de estómago que te preocupa y ¡veamos algunos consejos prácticos y útiles!
A cada uno su problema de estómago
Cuando el estómago trabaja más de la cuenta, nos vemos afectados de distintas maneras. Podemos distinguir cuatro tipos de trastornos.
1. Acidez de estómago
CÓMO IDENTIFICAR EL PROBLEMA
- Hay una sensación molesta en la boca del estómago.
- Típicamente después de una comida copiosa y después de alimentos ácidos como tomate, especias, café, vino
El problema de estómago es la acidez gástrica, que debe mantenerse bajo control.
CONSEJOS ÚTILES: los consejos empiezan en la mesa, en primer lugar elimina los alimentos vistos anteriormente, que pueden aumentar la secreción de jugos gástricos. También deben evitarse los alimentos fritos y demasiado pesados. En cambio, son útiles alimentos como la avena, los cereales integrales y el arroz. Otra precaución puede ser masticar despacio sin “devorar” la comida.
UNA “PÍLDORA” DE LA NATURALEZA: el Plátano y la Emblica pueden ser una valiosa ayuda, ya que contribuyen a controlar la acidez. Su uso en suplementos alimenticios, quizá en combinación con carbonatos, puede ser un valioso aliado que se tomará según las necesidades.
2. Mala digestión
CÓMO IDENTIFICAR EL PROBLEMA
- Se experimenta plenitud excesiva o pesadez en el estómago después de las comidas
- Se nota hinchazón abdominal y eructos repetidos
El problema es poder digerirlo todo.
CONSEJOS ÚTILES: los consejos siguen empezando en la mesa; en estos casos es útil regularizar los horarios de las comidas y evitar las comidas demasiado complejas, es decir, ricas en condimentos grasos (como la mantequilla) o en alimentos diferentes. Recuerda dividir tu ingesta de alimentos en al menos 3-5 comidas al día, recordando la regla: “desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un pobre». Intenta no pasar más de 3 horas entre comidas.
UNA “PÍLDORA” DE LA NATURALEZA: la Menta y el Jengibre facilitan la digestión y favorecen la motilidad gastrointestinal. Se pueden encontrar en diferentes tipos de suplementos; los que vienen en comprimidos masticables efervescentes, que no requieren agua para su ingesta, son los más convenientes cuando uno ya se siente “lleno como un huevo”.
3. Náusea
CÓMO IDENTIFICAR EL PROBLEMA: más que identificar el problema, que es suficientemente reconocible para todos, se trata de delinear las causas que pueden inducir la náusea. Principalmente movimiento, es decir, mareo en el coche, mareo en el mar, mareo en el avión, embarazo y algunas terapias.
CONSEJOS ÚTILES: dado que existen diferentes causas con diferente manifestación/duración, no es fácil dar consejos generales. Ciertamente, cuando se siente la náusea, siempre es útil comer alimentos ligeros o, en general, masticar algo, como un chicle.
UNA “PÍLDORA” DE LA NATURALEZA: el apodo de “rey de la náusea” es sin duda merecido para el Jengibre, que está indicado tanto para los mareos de viaje como para la náusea del embarazo, típicas del primer trimestre de gestación. Hoy en día, existen suplementos alimenticios a base de Jengibre en chicles que combinan la comodidad del chicle con la acción antináusea del Jengibre.
4. Jugos gástricos “contra corriente”
CÓMO IDENTIFICAR EL PROBLEMA
- Después de comer se tiene la sensación de que “todo repite”.
- Te levantas por la mañana con una sensación de malestar en la garganta
CONSEJOS ÚTILES: evita las comidas copiosas y no consuma demasiado líquido durante las comidas. No se recomiendan bebidas ni alimentos demasiado fríos o calientes. Evita también tumbarte inmediatamente después de comer.
UNA “PÍLDORA” DE LA NATURALEZA: El Carvi es un remedio que favorece el flujo regular de los jugos gástricos, además de regular la función digestiva; la Caléndula, por su parte, favorece la funcionalidad del aparato digestivo.
