Existen muchos tipos de magnesio, por eso a continuación analizamos cuál elegir según los beneficios que se buscan.

El magnesio es un mineral esencial implicado en más de 300 reacciones bioquímicas vitales. Sus principales funciones incluyen:
• Producción de energía
• Función muscular
• Mantenimiento de la salud del sistema nervioso
• Mantenimiento de la salud ósea
• Función psicológica

Es un micronutriente que podemos obtener a través de la alimentación.
El magnesio está presente en numerosos alimentos: las verduras de hoja verde como espinacas, acelgas y alcachofas son especialmente ricas en este mineral, así como los frutos secos como almendras, nueces, anacardos y semillas de calabaza o girasol. Los cereales integrales y las legumbres también son buenas fuentes. Y, para los más golosos, no debemos olvidar el chocolate negro (mínimo 75 % de cacao).

Por último, aunque no menos importante, el agua mineral también puede ser una fuente de magnesio. Existen aguas denominadas “magnésicas” que contienen más de 50 mg de magnesio por litro y contribuyen significativamente a las necesidades diarias sin aportar calorías.

 

Cuando la alimentación no es suficiente: complementar para dar apoyo

¿Qué ocurre cuando la alimentación no basta? ¿Cómo podemos alcanzar nuestras necesidades diarias? La suplementación con complementos alimenticios puede ser una ayuda.

Sin embargo, al elegir un complemento de magnesio, la elección debe ser informada y consciente.

Para ello, solo tienes que seguir leyendo…

 

Magnesio sí, pero ¿Cuál? Tipos y Beneficios

En la naturaleza, el magnesio existe en distintas formas: citrato, pidolato, bisglicinato… Aunque todas aportan magnesio, cada una de estas formas es conocida por una función específica.

Por ejemplo, el MAGNESIO CITRATO y el MAGNESIO ÓXIDO son formas de magnesio de fácil absorción. El MAGNESIO BISGLICINATO, en cambio, suele recomendarse para favorecer la relajación. Mientras que el MAGNESIO PIDOLATO suele recomendarse a las mujeres durante la fase premenstrual.

Il MAGNESIO CITRATO e il MAGNESIO OSSIDO, per esempio, sono le forme di magnesio più facilmente assorbite.

Magnesio sí, pero ¿Cuándo Tomarlo?

El mejor momento del día para tomar magnesio depende del objetivo que se quiera alcanzar. Para favorecer la relajación mental y un sueño reparador, se recomienda tomarlo por la noche, antes de acostarse.

Para quienes buscan un aporte extra de energía, la mañana es el momento más adecuado.  En personas que practican deporte, la toma puede realizarse poco antes de la actividad física.  Es preferible tomar el magnesio con el estómago lleno. Sin embargo, hay que prestar atención a posibles interacciones: dosis elevadas de calcio y zinc pueden reducir su absorción, mientras que sustancias como la cafeína y el alcohol favorecen su eliminación a través de la orina.

 

¿Y el Magnesio Liposomal?

El magnesio liposomal representa la última tecnología innovadora en el ámbito de la suplementación.  Se trata de un sistema diseñado para resolver las dos limitaciones históricas del magnesio: la baja absorción intestinal y las molestias gástricas.

El magnesio, independientemente de su forma, se “encapsula” dentro de liposomas, pequeñas esferas de fosfolípidos que actúan como escudo frente a la acidez del estómago.

Además, el liposoma permite una absorción directa del magnesio por parte de las células de la pared intestinal.  De este modo, se consigue una absorción más completa que puede permitir alcanzar concentraciones sanguíneas más elevadas en comparación con las formas no liposomales.

 

¡Magnesio Liposomal a cualquier hora!

¿Sabes cuál es la verdadera ventaja del magnesio liposomal? Al estar protegido por los liposomas, el magnesio liposomal puede tomarse tanto con el estómago lleno como vacío.

¡Puedes tomarlo cuando quieras!

En definitiva, el Magnesio Liposomal puede considerarse una forma capaz de responder mejor a distintas necesidades de suplementación.

Ahora que ya estás informado, haz tu elección consciente. ¡Elige el magnesio adecuado para ti!